miércoles, 30 de septiembre de 2015
Nadie
Que equivocado estaba el mundo cuando decía que nos olvidaríamos en seguida. Nos hicieron creer que contando estrellas dejaríamos de contar los días. "Dentro de unos días ni te acordarás de esta movida", me repetían tendría que haberles dicho que ese último beso de despedida fue necesario para curarme cada herida. Tendría que contarles como aprendí a bailar y pisar asfalto mientras mi corazón se rendía. ¡Y como extraño tus labios ahora! Lo extraño todo. Todo tan perfecto y a la vez tan raro. Estoy pasando página y muy pronto venderé el libro a algún pobre desdichado que necesite de mis desgracias para sentirse más valioso. Sólo te pido una última cosa; No le dobles la esquina. Nadie quiere un libro estropeado.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario