miércoles, 30 de septiembre de 2015
aun recuerdo la primera vez que te vi
Aún recuerdo la primera vez que te vi después de dejar de ser nosotros. La sensación de nudo en la garganta, de no saber si besarte una, dos, o ninguna vez.
Esa voz en mi interior que me pedía que fueran trescientasdoce.De repente, escucharme a mí misma diciendo "Te deseo lo mejor", cuando lo que quería decir era "No te vayas "Quédate un ratito, una vida y media" "¿No ves lo estúpidos que somos?" Te echo de menos" "Te quierodio" "He olvidado cómo se duerme sin ti" y mil frases inconexas que luego tuve que ir sacándome una a una de la garganta en los días siguientes. Recuerdo que un "Siempre dijimos que esto no nos pasaría a nosotros" se me quedó clavado en el paladar y tuve que tragármelo como se traga una pastilla; poniendo cara de asco y necesitando agua después. O varios "¿Me puedes venir a buscar al trabajo para hacer algo?" que tuve que ir soltando en conversaciones con otras personas para que no me hicieran bola en el estómago. Aunque lo peor fueron los "Te quiero". Aún los sigo llevando escondidos en diferentes rincones de mi cuerpo. Porque esos no se pueden tragar, no se merecen ser escupidos y no son intercambiables, no se los puedes decir a nadie más. Y eran para ti, para nuestras noches de colores y reflexiones. Así que, aquí están. Deberías venir a llevártelos algún día, como ese par de clavos que te dejaste en mi pecho, ese marca páginas que habita en mi cajón y las sonrisas que te robé antes de irme de tu casa. O no. Quizás ya he aprendido a vivir con todos los te quiero que no te dije.|
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