Cada vez que me caía Me acordaba de su boca, Cada vez que me hacían caer Recordaba sus ojos. Y así en cada dolor, En cada caída, En cada desilusión.
Después me di cuenta de que aquello no era amor, porque si alguien te quiere es capaz de arriesgarse a quererte a pedazos.
Pero,
Aún así,
Me gusta contar que una vez conocí al amor y que
Por eso escribo poesía.
Aunque aquello no fuera amor,
Ni esto sea poesía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario